Todo comenzó. En un cuarto que olvidé. El roce de la seda. La despertaba. . Frente al ventanal. Nos pusimos a jugar. A decirnos la verdad. . Que más engaña saber.
Soy un profanador. Estoy desafiando al tiempo. Ya ves mi transgresion. Es procurar tenerte. El cielo entiende de mi obsesion. Esta llegando a un limite.
Sin querer la vi llegar. Su vibrante luz encarnada en ilusión. Es la especie que nos une. Un salto mortal para que la vida continué. En muchas sumas de placer.
Una eternidad. Esperé este instante. Y no lo dejaré deslizar. En recuerdos quietos. Ni en balas rasantes. Que matan. . Ah, come de mi, come de mi carne.
Me veras volar. Por la ciudad de la furia. Donde nadie sabe de mi. Y yo soy parte de todos. . Nada cambiara. Con un aviso de curva. En sus caras veo el temor.
Odio este domingo híbrido de siempre. Me da igual, me da igual. Es un beso en la pantalla del auto cine. Sin gozar, sin gozar. . El ojo de la aguja. La punta de mi lengua.